Trabajamos desde un enfoque integrador con base cognitivo-conductual, apoyándonos en modelos y técnicas respaldados por la evidencia científica. Como cada persona funciona de una manera diferente, integramos herramientas de distintos enfoques para adaptar la intervención a tus necesidades, características y objetivos.
Durante el proceso buscamos comprender cómo se relacionan tus pensamientos, emociones y conductas, identificar qué puede estar manteniendo el malestar y trabajar de forma activa sobre ello. No se trata solo de entender qué ocurre, sino de generar cambios que puedas trasladar a tu día a día.
La terapia requiere un papel activo por ambas partes. Nosotras estaremos ahí para orientarte, ayudarte a comprender lo que ocurre y ofrecerte las herramientas que necesites, pero tu implicación y compromiso también serán fundamentales. Dar continuidad al proceso y llevar progresivamente lo trabajado en sesión a tu día a día nos permitirá avanzar hacia los objetivos que hemos establecido juntos.